el cielo puede ser de colores capítulo 31
Paola se había puesto unos zapatos que la encantaban rojos de tacón de unos cuantos centímetros para acudir a su ´´cita`` con Alex. La hacían glamurosa y les hacía fiel a su estilo.Igual que los vaqueros que eran sus favoritos.A Paola no le gustaba la ropa que demasiado destaque; sobretodo porque era más bien formal aunque con un toque sencillo.Por eso precisamente aunque no quisiera destacaba, y también por su notable belleza.
También llevaba una de sus blusas favoritas con la bandera de Estados Unidos.
Cuando llegó su madre y su hermana estaban en casa.
Ella pensaba que aunque supieran lo suyo ,no les gustaba lo que había entre Paola y Alex; aunque no se podían entrometer entre ellos.
Cuando Paola se había preparado estaba despampanante.
Sonó la puerta.Era Alex. ¿Qué otra persona podía ser?
Cuando entró le oyó hablar y saludar a su madre y a su hermana.Y preguntar por ella.
-¡¡¡Paola!!!¡¡¡Baja,está Alex!!!-dijo su hermana pequeña con un grito que a cualquiera podría dejarle sordo-.
Paola bajó y Alex se la quedó mirando con la boca abierta.Sorprendido¿Acaso cree que Paola no es tan guapa como el cree?¿O que no se sabe arreglar?
En seguida se marcharon de su casa.
Pero cuando salió fue ella la que se sorprendió.
¡Alex se había comprado coche nuevo! y no un simple coche...¡¡Un Audi!!
Paola no se lo podía creer,hasta el momento todo iba de perlas.
(sólo había comenzado la cita)
-¿El coche es tuyo?-preguntó Paola.Incrédula-.
-Si.Me lo ha regalado mi padre-dijo Alex-.
-Oh.Genial-dijo Paola.Con una tímida sonrisa en la cara-.
Se montaron en coche y fueron al prado al que fueron por primera vez.Paola no llevaba el zapato adecuado como para caminar en el campo <<Da igual>> pensaba ella.
Estuvieron caminando poco,aunque lo suficiente como para que Paola se cansara con su calzado.
-¿Por qué me has traído aquí?-preguntó Paola-.
-Es una cita ¿no?-preguntó Alex-.
-Si,pero me refiero,porque me has traído aquí y no a un centro comercial o a una cafetería o a dar un paseo al parque...-dijo Paola-.
-porque te quiero enseñar algo y esa cosa que te tengo que enseñar no lo puede ver más gente y porque te quiero preguntar una cosa y decir otra...y porque este lugar es magnífico...-dijo Alex.Como que no quiere la cosa-.
-Vale.Me he liado.Pero si tanto quieres decirme o lo que sea dímelo ya-dijo Paola sin más rodeos-.
-Está bien...-dijo Alex con una sonrisa pícara-.
Entonces le salieron unas alas angelicales de su espalda.
Eran bellas.Tenían un aspecto único.Las propias de un ángel.
-Ven conmigo-dijo Alex a Paola-.
Entonces Alex cogió de la cintura a Paola y volaron por el cielo azul.
En ese plano todo parecía insignificante y Alex parecía el rey del mundo y Paola su hermosa reina.
Cuando llegaron a uno de los lugares más bonitos de aquel valle que estaba escondido ya era de noche.
Entonces Alex dejó a Paola en el suelo y Alex volvió a su normalidad.
-Ha sido alucinante-dijo Paola-.
Alex se limitó a sonreír.
Hubo un breve aunque incómodo silencio.
-Paola,te quería decir que fueras al baile de graduación conmigo... bueno... ya sabes... queda solamente una semana-dijo Alex-.
-ya sabes que contigo iría al fin del mundo...-dijo Paola-.
-Paola... -dijo Alex.Agachando la cabeza-.
-dime...-.
-te quiero decir una cosa y será mejor que te la diga cuanto antes...-dijo Alex haciendo una breve pausa como si no pudiera continuar hablando-verás soy un ángel... y resulta que como tal tengo que ir a la reunión final que decidirá si es o no el fin del mundo... es dentro de dos semanas... y no se cuando volveré...aunque tampoco se si volveré... -dijo Alex.Mirando a la cara de Paola.Esperando su reacción-.
No hay comentarios:
Publicar un comentario