lunes, 31 de octubre de 2011

el cielo puede ser de colores capítulo 19

el cielo puede ser de colores capítulo 19


Ya llevaba Paola varias horas sin aparecer por casa.
Los padres de Paola estaban preocupados y su hermana también.
Alex no la había visto en el instituto.
Los padres de Paola llamaron a Alex para contarle que Paola había desparecido.
Alex sospechaba algo.
-Alex... creo que se ha fugado y no volverá-dijo la madre de Paola.Mientras se la escapaban las lágrimas-.
-no creo... además... se lo hubiera dicho a alguna de sus amigas o a mí-dijo Alex.Con rabia en su interior-.
-tienes razón-dijo la madre de Paola-.
Alex la abrazó.Para consolarla.
-Alex... prométeme que la encontraremos...prométemelo...-dijo la madre de Paola.Con un hilo de esperanza en sus palabras-.
-te lo prometo...-dijo Alex-.
Entonces a Alex se le ocurrió algo.
-bueno ,señora Díaz me tengo que ir...-dijo Alex.Con prisa-.
-adios querido...-dijo la madre de Paola-.
Alex se marchó corriendo.






La tenían a atada. 
Nunca se había preguntado qué hacer en un secuestro.Es una cosa normal.
Normalmente la gente piensa o cree que las cosas malas sólo le pasa a gente mala.Que a la gente buena, como no hacen nada malo no les pasa nada malo.
Pero están equivocados.Así es la vida.


A Paola se la estaba ocurriendo un plan.Como todos los planes podía salir bien o mal.Aunque más bien lo segundo que lo primero en este caso.El plan era muy arriesgado.Porque corría peligro su vida.Porque...¿y si la pillaban? No estaba con gente normal.Ya que cuando alguien secuestra a  alguien, tiene que tener una sangre muy fría y más de esa manera que la secuestraron a ella.

Pero a esas alturas ya daba todo igual.No podía seguir ni un momento más en aquel sitio.Tenía que salir de allí como fuera.Así que... hizo su plan.


Primero se tenía que desatar.Cosa que no la resultó tan difícil.
Una vez destada tenía que intentar salir de la habitación.Era dificíl ya que; había dos ventanas; una que tenía verjas por ahí no podía, a no ser que tuviera unas herramientas necesarias, que no era el caso.Y la otra que estaba muy arriba y tenía que escalar.Aunque tenía algo a su favor.Las paredes de la habitación estaba hecha de piedra.(algo extraño)Y podía trepar en ella.
Pero...¿y si se caía y se hacía daño? Era un riesgo que debía cometer.
Escaló.Fue poco a poco.Asegurándose de que no se desprendiera ninguna piedra y se cayera al suelo.
Había llegado sana y salva.Abrió la ventana.
Estaba muy alto desde la ventana hasta el suelo.Si saltaba se iba a matar.Pero había una piscina llena de agua.No lo pensó ni una vez y saltó,ya que; si por casualidad entraba el secuestrador en la habitación y la pillaba que estaba intentando escapar.Ya se podía dar por muerta.
Estaba empapada.No sabía a donde ir.Pero corrió y corrió sin mirar atrás.










Hasta que llegó a una carretera.
Pasaba una moto.El chico de la moto era Alex.
-¡Alex!-gritó Paola.Sofocada de tanto correr-.
Alex paró.Se dio cuenta que era Paola.
-¡¡Paola!!¿estás bien?¡todo el mundo te está buscando!-dijo Alex.Ilusionado-.
Paola abrazó a Alex.Sin decir nada.
-Llévame a casa-dijo Paola.Agotada-.
Se desmayó.

















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